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miércoles, 11 de octubre de 2017

Los derechos de autor y la clasificación de los contenidos televisivos

El pasado sábado conocíamos la noticia de que la serie de ficción animada Los Simpson abandonaba la franja horaria que, durante muchos años (al menos más de diez) había ocupado en la cadena del grupo Planeta.
Este hecho reabre una idea que de vez en cuando se hacía recurrente cada vez que el contenido mostrado en uno de los episodios no parecía ajustarse al horario en el que éste se emitía. Durante bastantes años, y es una idea que todavía se tiene en la actualidad, se atribuyeron al público infantil las series de animación o dibujos. por el mero hecho de ser parte de ese género. Sin embargo, como es fácilmente comprobable tras la visualización de los episodios de dos series animadas de diferente tipo, a qué público deberían asignarse y, por tanto, e qué franja horaria deberían emitirse.
A modo de ejemplo, no es lo mismo ver un capítulo de “Peppa Pig” o de “Masha y el Oso”, cuyo público objetivo es claramente la audiencia más joven (3 o 4 años), a ver un episodio de una serie como “Padre de familia” o “South Park” las cuales, a pesar de pertenecer del mismo modo al género de la animación, no están pensadas para es mismo público sino para una audiencia adulta tanto por el vocabulario empleado como por las escenas que en ellos se representan.

La clasificación de los programas de televisión según su contenido varía bastante entre países. De hecho, en los EE.UU. esta clasificación es más exhaustiva que, por ejemplo, en nuestro país. Mientras en el primero se utilizan 7 signos en función del contenido del programa y la edad a la cual debería dirigirse:
-menores de 6 años
-desde los 7 años (distinguiendo si contienen o no emociones fuertes)
-público general (sin supervisión)
-público general con supervisión parental
-mayores de 14
-público adulto;

en España esta clasificación se basa únicamente en la edad:
-No clasificado
-Todos los públicos
-mayores de 7
-mayores de 12
-mayores de 16
-mayores de 18
(esta clasificación no se tiene en cuenta para los servicios de cable)

Se trata, sin duda, de dos formas bastante dispares de clasificar los contenidos, pero i la serie es originaria de un determinado país, esa clasificación debería mantenerse en el resto de países en los que se emita. Volviendo a Los Simpson, la clasificación original sería la de “público general con supervisión parental” atribuyéndose a determinados episodios la de “mayores de 14”, en función de su contenido.
Esta distinción no sólo no se hizo ni se hace en España, si no que su emisión se realizó prácticamente en su totalidad en horario infantil no protegido (de 14:00 a 15:00).

La pregunta, en definitiva es: ¿podría entenderse que no se respete el horario original de emisión como una violación de los derechos del autor original?
En principio no, puesto que no se modifica la obra original, salvo que se aplicara la censura para determinados contenidos.

Sin embargo el que se estén emitiendo series en horarios inadecuados o no contemplados por el creador, supondría que se desvirtúe la obra original aunque se mantenga el contenido. La obra se concibió, en un principio, para ser emitida en una determinada franja horaria por lo que, el hecho de que se emita en una franja distinta ¿no haría que perdiera su sentido en cierto modo?

miércoles, 4 de octubre de 2017

El futuro de la PI: oportunidades y retos

El número de octubre de la revista de la OMPI (WIPO Magazine) contiene una entrevista con el actual Director General de ese organismo en la que reflexiona acerca de los cambios que se podrían experimentar en materia de Propiedad Industrial ahora que se están desarrollando cambios tan importantes en campos como las tecnologías de la información o las ciencias biológicas.
Teniendo en cuenta la importancia que la tecnología tendrá en un futuro (y que ya está presente en la actualidad) cabe preguntarse cuáles son los retos a los que se va a enfrentar la Propiedad Industrial. Si bien es cierto que la implantación de estas tecnologías va a conllevar que se desarrollen nuevas modalidades de PI o que se modifiquen las ya existentes, también es cierto que estos cambios deberán realizarse una vez las tecnologías referidas sean completamente conocidas y no antes (lo que no impedirá que se puedan anticipar esos cambios legales que se van a realizar), lo que supondrá retos pero, a la vez, un amplio abanico de oportunidades. La PI está adquiriendo cada vez una mayor importancia económica lo cal se puede extraer de las crecientes cifras de registro de las diferentes figuras de protección.

Que sea necesario llevar a cabo cambios en los sistemas de PI actuales no significa tanto que se deba llevar a cabo una reforma completa porque lo actual no se puede utilizar, sino que, debido a la aparición de estas nuevas tecnologías, las connotaciones legales o morales que éstas implican, deberán corresponderse con una adaptación significativa a campos hasta ahora no conocidos y, en ocasiones, no imaginados pos el ser humano. Lo que también será relevante es determinar cómo se van a implantar esas políticas puesto que los rápidos avances tecnológicos y la globalización harán que los cambios se deban llevar a cabo de forma rápida y radical, algo que no estaba previsto que ocurriera a tal velocidad. A la hora de llevar a cabo estos cambios legislativos habrá que tener en cuenta la importancia de la tecnología desarrollada, quién la ha desarrollado y que los beneficiarios van a ser todas las personas en general (multitud de parte interesadas) y, por tanto, estos cambios deberán realizarse de forma informada y relevante.

Gurry también habla de un cambio en el sistema de PI. Actualmente, este sistema se basa en la transparencia al poder rastrearse quién es dueño de qué derecho y quién ha desarrollado un determinado derecho protegido. La aparición de estas nuevas tecnologías puede dar lugar a que esa publicidad se vea empañada por el tipo de tecnología que se va a proteger lo cual supondría un cambio radical respecto al sistema actual que busca dar a conocer todas las novedades a cualquier interesado en mejorar el acervo común.
Uno de los casos a los que hace referencia el entrevistado es el relativo a los términos “Big Data” e “Internet of things”, los cuales están en auge en la actualidad y que no tienren cabida en la actual regulación de la PI, básicamente porque esa protección se está llevando a cabo por la propiedad intelectual (derechos de autor) o por la figura del “secreto industrial”, además de tratarse de casos en los que  no se sabe ciertamente a quién pertenecen los datos (en el caso del “Big Data”, ¿al que los crea o al que los recoge?).

Otro aspecto a tener en cuenta es el de la capacidad de los diferentes países de desarrollar tecnología debido, fundamentalmente a su nivel de riqueza. Es por ello, que se habla de afrontar los nuevos retos desde un punto de vista internacional ya que, al fin y al cabo, la tecnología se hace accesible a todas las personas de las distintas partes del mundo. En estos momentos, tanto las empresas como los países se centran en sólo una parte de la cuestión que se les plantea cuando esto debería hacerse desde una perspectiva multidimensional.


La entrevista completa (en inglés): aquí.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

La combinación de documentos del estado de la técnica para determinar la actividad inventiva en las patentes

Entre los requisitos básicos para que una invención pueda declararse patentable, además de la aplicación industrial o capacidad de que el producto o el procedimiento pueda llevarse a cabo, encontramos otros dos que lo complementan y son igual de básicos y necesarios: la novedad y la actividad inventiva. La diferencia fundamental entre ellos es que mientras el primero se refiere a la capacidad del inventor de ingeniar algo que hasta la fecha era desconocido para la generalidad del público (o acervo común), el segundo hace referencia a que esa invención debe suponer un verdadero avance dentro del estado de la técnica, algo que si no genial sí debe ser, al menos ingenioso, que ninguna otra persona pudiera haber llegado a esa misma conclusión.

La ley 24/2015 en su artículo 6 nos dice qué es lo que se considera nuevo en relación a todo aquello que ya se ha hecho accesible al público, puntos 1 y 2, así como de aquéllos documentos que, aunque no se han hecho accesibles al público todavía, destruyen la novedad (las llamadas interferencias). Es en el artículo 8 en el que se especifica cuándo la invención implica o no actividad inventiva.

Sin embargo, donde mejor se observa esta diferencia es en el uso que se da a los documentos que ya se encuentran dentro del estado de la técnica y que son, por tanto conocidos o, al menos accesibles por el público general. Esto aparece claramente definido en el método empleado por las oficinas de patentes (al menos el utilizado tanto por la oficina europea como por la española) que, en base a este artículo, podría no ser el más idóneo.

El método al que nos venimos refiriendo es el denominado “problema-solución” por medio del cual se trata de determinar si la conclusión alcanzada por el inventor a la hora de solicitar la patente, podría haber sido también deducida por otra persona, en concreto, por el experto en la materia. Para determinar esto se trata de hallar cuál es el estado de la técnica más reciente al momento anterior en el que se realiza la solicitud de patente. Para ello el experto podrá basarse en la totalidad de los documentos recogidos en el estado de la técnica.

La pregunta a la que nos enfrentamos aquí y a la que hace referencia el arriba mencionado artículo es: ¿puede entenderse que la combinación de dos documentos independientes que forman parte del estado de la técnica pueden combinarse para destruir la novedad?
En principio sí, pero ¿esto es así en la práctica? Las sentencias que menciona el artículo; STS 2139/2016 de 20/05/2016 y STS1937/2017 de 18/05/2017, que hace referencia a la anterior: “la procedencia de una determinada combinación está supeditada a la apreciación de que estuviera sugerida o fuera evidente para el experto medio. Sin perjuicio de que, con frecuencia, está ínsito en el juicio de obviedad la determinación de qué concretas anterioridades, combinadas, muestran que para un experto medio, con sus conocimientos a la fecha de prioridad, la invención resultaba evidente».

En definitiva, lo que se trata de expresar, a mi modo de ver, es que si bien una patente puede carecer de actividad inventiva, esto no será porque existen ya en el estado de la técnica documentos que destruyan la novedad si no existe evidencia alguna en ella de que, aunque sea de forma tácita, se hace referencia a los mismos lo cual se apreciaría por el exoerto en la materia en el momento de realizar el examen de la invención

Entiendo que lo que resulta evidente es que puede ser que una invención haga referencia a cosas que ya se han hecho públicas sin que el inventor sea consciente de ello pues, aunque tiene acceso a tales documentos puede darse la circunstancia de que no sea consciente de su existencia al no tener, en un principio (existen los informes de la oficina sobre materias concretas), el mismo acceso a toda la documentación de que dispone un experto en la materia.

¿Quiere decir esto que deberían concederse todas las patentes a pesar de contener características ya divulgadas en  documentos previos? Desde luego que no, pero si no resulta evidente el uso de tales documentos no debería denegarse o invalidarse una solicitud o una patente, pues estaríamos entrando en la presunción de mala fe del solicitante o titular.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

El selfie más famoso de la historia

Sin quitarle protagonismo a Ellen DeGeneres, de cuyo selfe se hablaba aquí.
Una de las primeras entradas de este blog hacía referencia al famoso caso del macaco que se había hecho un selfie que dio lugar a que se abriera un pequeño debate sobre a quién correspondía la autoría del mismo y quien podía ser titular de los derechos que se generaban.

Los detalles del caso se explican en esa entrada y en ella también se hace referencia a que “Nuestra ley 1/1996 hace también referencia, en su artículo 5.1, a que los derechos de autor no podrán pertenecer a una persona distinta a una persona física, excluyendo así a las personas jurídicas salvo en casos puntuales.”
El debate que se generó hacía referencia, en definitiva, a quién debía ser propietario de los derechos generados, si el macaco por haber hecho la foto o el fotógrafo que puso a su disposición el material para que la hiciera.

Tres años han pasado desde que la historia saltara a los medios y ahora, por fin, se ha resuelto el caso. De entre todos los titulares que han salido sobre el tema me quedo con Mono pierde litigio por autoría de "selfie" por lo absurdo que suena (sin ofender).
La principal controversia no era tanto entre el fotógrafo, David Slater, y el mono por determinar a quién correspondían los derechos sobre la foto, sino entre los terceros que intervenieron en el caso; entre ellos, PETA (People for the Ethical Treatment of Animals, gente por el trato ético a los animales) o Wikipedia, la enciclopedia libre que utilizó la imagen para ilustrar en la web ese tipo de macaco aprovechando la tesitura de que los derechos no se habían podido asignar a nadie al estar incursos en litigio.

Lo que finalmente ha ocurrido es que los derechos de autor se han asignado al fotógrafo (no voy a decir “normal”, porque creo que era evidente), pero a lo que ha dado lugar el caso y a lo que podría dar lugar podría hacer que esta no sea la última vez que oigamos hablar de él.
Por un lado, considero que el acuerdo al que se ha llegado Slater con PETA es voluntario, pues no encuentro base legal alguna (y esto es mi punto de vista), para que se haya llegado a un acuerdo en los términos aen base a los que se ha llegado para que el fotógrafo deba dar nada a PETA. No tengo nada en contra de PETA pero los derechos de autor se generan al crear la obra sin que haya necesidad de que lo declare un juez, que en este caso lo ha hecho. Es un gesto desinteresado, pero creo que ha sido más por voluntad propia del autor que por presión de la Asociación.

Por otra parte, Slater desde un principio hizo referencia a que el uso de la foto por terceros que no contaban con su consentimiento (Wikipedia, por ejemplo), le daría la legitimación necesaria para actuar frente a ellos si así lo creía conveniente, fundamentalmente por haber hecho perder ventas a su publicación en exclusiva, por lo que no me parecería raro que se llevaran a cabo esas acciones y que los infractores tuvieran que hacer frente a lo que se les pida, no sólo por haber llevado a cabo el ilícito como tal sino porque fueron debidamente advertidos en el debido momento de que lo que hacían infringía los derechos del ahora declarado titular.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Versión y parodia musicales

En una entrada anterior en este blog, se hablaba de la parodia en el ámbito audiovisual (parodia), y esta misma figura se contempla para el ámbito musical, en este campo hay que hablar también de las versiones de las canciones que ya han sido divulgadas por parte de su autor original. En el supuesto de hacer una versión de una canción será necesario abonar los royalties o derechos de autor sobre las partes que no se hayan modificado, es decir las que permanezcan igual a la canción original.

Pero lo habitual al hacer una versión es modificar la música, en la parte no esencial de la canción es decir, los arreglos que hacen que la canción pueda considerarse, en esencia, una obra distinta de la original. Se crea entonces lo que se considera, según el TRLPI, una obra derivada, es decir una obra nueva generadora de derechos, debiendo del mismo modo, hacer frente a las obligaciones surgidas de realizar la versión como tal: derechos sobre la letra que se reproduce y demás partes de la obra que no se consideren nuevas.

Caso aparte son las parodias que, en este caso, consisten fundamentalmente en poner una letra distinta (por lo general cómica, como en las películas consideradas también parodia) a una melodía creada originalmente por un autor o estudio en su caso.
Quizás el caso más paradigmático es el de las versiones que, en los años 80 (en adelante), hacía el cómico estadounidense Weird Al Yankovic, y el caso más cercano en tiempo y espacio son las versiones que prácticamente cualquier programa de actualidad en televisión hacen de canciones muy famosas hablando de temas muy actuales, por ejemplo, Los Morancos y su versión de “Despacito” de Luis Fonsi, hablando de la corrupción política.


En definitiva el que la canción sea nueva en comparación con la original no la eximirí automáticamente del pago de los royalties pues habría que tener en cuenta la canción original como una conjunción de diversas partes generadas por diversos autores y no como un todo. También resulta interesante tener en cuenta o que comentamos acerca de que este tipo de obras, por ser derivadas, al mismo tiempo que deben pagar derechos sobre la parte no original que corresponde a su autor, también generan sus propios derechos si son reproducidas por terceros puesto que se trata de añadidos o sustituciones que conllevan el esfuerzo de la persona que las ha realizado.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Promoción de las D.O.´s de Galicia

La figura de la Denominación de Origen se aproxima mucho a la de la marca, por reconocer la procedencia, no empresarial sino geográfica (lo cual está prohibido para las marcas si éstas se componen en exclusiva de tal denominación: artículo 5.1 g) de la Ley de Marcas) del producto en cuestión, lo cual lo convierte en indicativo de una determinada calidad precisamente por tener ese origen. La denominación de origen, es el nombre de una zona, región o, excepcionalmente, de un país que, por ese origen dan a sus productos unas características concretas, especialmente en lo referido a su calidad. Existen numerosas clasificaciones en este ámbito, pudiendo ser las citadas denominaciones de carácter autonómico, nacional, supranacional o europeo.

Para poder utilizar el distintivo que va a indicar a los consumidores la calidad que éstos buscan en los productos, se van a exigir na serie de requisitos para todo aquél que quiere comercializarlo como que toda la producción, elaboración, etiquetado y demás requisitos formales relativos a su comercialización procedan de la zona que ha sido declarada e identificada con esa Denominación de Origen, zona de la cual proceden las materias que sirven de materia prima al producto así comercializado. El caso más paradigmático de uso de estos distintivos es el empleado para los vinos y, con este objetivo se promulgó la Ley 24/2003 que distinguía las diferentes calidades de los vinos, desde, el vino de mesa a los reconocidos por Denominación de Origen o por Denominación de Origen Cualificada. En la actualidad son los diferentes Reglamentos europeas los que se encargan de la regulación en estos aspectos.

Con respecto a la zona de Galicia se producen estas características que hacen que la uva que aquí se cultiva dé lugar a productos cuya calidad se ve necesario proteger por medio de la figura de la quen venimos hablando. Así, se reconocen cinco tipos de vino según la denominación de orgen que las protege: Monterrei, Rías Baixas, Ribeira Sacra, Ribeiro y Valdeorras. En el día de ayer daba comienzo una ruta por las siete principales ciudades gallegas para promover el consumo de los vinos con estos distintivos para dar información y promover el consumo de los mismos, acompañadas de actuaciones musicales que se desarrollarán durante todo el mes de Septiembre para después trasladarse tanto a Madrid como a París.

miércoles, 30 de agosto de 2017

Prescripción de las acciones en Marcas y Patentes

Como se establece debidamente en la Ley la violación de una marca va a conllevar, para aquél que lleve a cabo el uso no autorizado de la misma, la imposición de una serie de multas de carácter pecuniario con el objetivo de que esa acción a través de la cual se pretende el aprovechamiento indebido de la reputación ajena del que ha llevado a cabo de forma regular su registro, cese y no vuelva a repetirse.
La ley que recoge estas medidas, la Ley 17/2001 de Marcas, recoge este tipo de medidas en su artículo 41, en el que, de forma enunciativa, nos da algunas medidas que el titular de una marca puede llevar a cabo frente al tercero que viola sus derechos. Si bien es cierto que no sólo se contemplan acciones que tienen carácter pecuniario, a pesar de lo que se acaba de decir, también hay que tener en cuenta que son este tipo de acciones las que se van a regular de una forma más minuciosa y detallada en la Ley, por tratarse de las vías más objetivas de cálculo en función del daño que se ha hecho a la marca registrada y a su titular, así como la forma más visible de castigo de conductas ilícitas que llevará a evitar que terceros las lleven a cabo en el futuro.

De este modo, el artículo 41.1 b) de la Ley nos habla de la indemnización de daños y perjuicios que se podrá aplicar al tercero que viole la marca, la cual, a su vez, viene especificada en los artículos 42 y 43 en los que se habla de presupuestos a los que se va a aplicar dicha medida y a cómo se deberá realizar el cálculo de la misma respectivamente. Del mismo modo, para el caso de que el infractor haya sido condenado bien a cesar en su conducta infractora, bien a evitar que la infracción continúe (entre otras medidas recogidas en el artículo 41), el artículo 44 contempla la aplicación de multas de carácter coercitivo a través de las cuales lo que se pretende es que el infractor pague una cantidad por cada día que continúe llevando a cabo la acción por la cual ha sido condenado.

La ley contempla, además, el supuesto de que el titular de la marca registrada sea conocedor de que la marca estaba siendo utilizada por un tercero infringiendo los derechos que se le han concedido legalmente. En este supuesto se entiende que si el titular conocía que la marca estaba siendo utilizada sin autorización y no ha hecho nada por evitarlo, las acciones que contempla la Ley sólo podrán ser ejercitadas (si ésto no se hiciera, precriben) dentro de los cinco años siguientes al momento del conocimiento o, como dice la ley, “ el día en que pudieron ejercitarse”. Se evita, de este modo, que el titular de un derecho de marca que conocía ya el uso ilegítimo de la misma ejerza las acciones cuando sean de mayor beneficio para él, pues de esta forma se desvirtuaría el sistema de marcas por medio del cual se da un derecho exclusivo de explotación de un signo a una persona concreta que no podrá hacerlo valer en cualquier momento si no sólo dentro del plazo legalmente establecido. Del mismo modo, la letra b) de este artículo 45 puntualiza que la indemnización de daños y perjuicios correspondiente sólo de retrotraerá a los cinco años previos a su interposición.

Esta misma medida, la prescripción de las acciones por la tolerancia del titular del derecho se contempla de la misma forma exactamente para el caso de que el derecho violado sea una patente lo cual aparece reflejado en los artículos 70 a 78 de la Ley 24/2015 de Patentes.

miércoles, 23 de agosto de 2017

Competencia Desleal en los medios de comunicación

Siento que esta entrada sea tan críptica pero, aunque tengo ejemplos de lo que voy diciendo en ella, preferiría no darlos.

La elaboración y difusión de los datos resultantes del EGM (Estudio General de Medios) nos demuestran cada mes cómo la existencia de datos oficiales puede ser totalmente adaptables a la imagen que se quiere dar de un determinado medio de comunicación.
Por eso no es extraño ver cómo a principios de cada mes todas y cada una de las cadenas han resultado, de una u otra manera, beneficiadas con estos datos.
Por ejemplo, resulta muy curioso anunciar cómo una cadena ha quedado tercera entre las cadenas privadas de ámbito nacional cuando en nuestro país sólo existen cuatro cadenas con estas características; técnicamente la afirmación no es falsa, pero podría inducir al público a error.

Es de destacar, llegados a este punto, el tipo de personas sobre el cual se realizan estas encuestas, que es una muestra representativa de la sociedad: es decir, gente de ambos sexos, con un diferente nivel de estudios, gustos y demás. Por otra parte, es necesario tener en cuenta el sistema de medición de audiencias que se lleva a cabo en nuestro país, basado en los resultados devueltos por los audímetros, aparatos repartidos también a una muestra representativa de la sociedad; una muestra que se extrapolará más tarde al conjunto de la sociedad para dar una idea lo más cercana posible a la realidad de cuáles son las emisoras y cadenas más populares entre el público.

Sin embarg,o no en todas las ocasiones la variación en las audiencias se va a deber sólo al buen hacer de los medios de comunicación como tales, sino a la contratación de personas relevantes que van a arrastrar de un medio a otro a los seguidores obtenidos en los medios de procedencia.

La razón principal de que se hable en esta entrada de competencia desleal es que se utilice en determinados medios los nombres de las estrellas del programa como si estuvieran presentes cuando esto no es así. El artículo 5 de la Ley 3/1991, de Competencia Desleal, nos habla de los actos de engaño, es decir, de todas aquellas conductas llevadas a cabo por los empresarios con ánimo de aumentar sus ventas y repercusión en el mercado por medio de la inducción a error del público a que se dirigen sus productos o servicios.


Es por ello, que hacer mención de la participación de un determinado profesional en un programa de radio (en televisión sería más evidente) podría considerarse un acto de engaño, a pesar de que esté claro por la época del año en la que tienen lugar, que ese profesional, por su renombre, no se encuentre en el programa en cuestión. Es decir, que aunque se utilice la marca que ha sido registrada de forma adecuada, sin violación de disposiciones de la Ley de Marcas, si a ella se añade una coletilla que no es acorde con la realidad, se desvirtuaría que ésta sea engañosa y se haya registrado de forma legal.

En definitiva, el uso de nombres de personas renombradas que habitualmente presentan un programa debería dejar de utilizarse cuando esa persona no está, aunque sea de forma temporal, pues dicho uso podría inducir a error al público, no sólo al ya fidelizado sino también al público objetivo potencial.

jueves, 17 de agosto de 2017

Curso UIMP-OEPM (Parte III)

Los pasados días 10 a 14 de julio (perdón por esta crónica tan atrasada en el tiempo) tuvo lugar en la sede de Santander en la UIMP, en el palacio de la Magdalena, el curso denominado “Patentes, marcas, diseños: Retos futuros”.
En este curso, que contó con grandes expertos en las áreas de los temas que se trataron así como de un representante de la Oficina Española de Patentes y Marcas, no la Directora General de la Oficina Española de Patentes y Marcas, por razones excusadas, per sí por parte de Pedro Cartagena como Vocal Asesor de la Unidad de Apoyo.

El jueves, cuarto día del curso, contamos con la presencia de nuevo de María José de Concepción que, en calidad de Directora de Patentes de la OEPM nos habló de los aspectos generales de la nueva Ley de Patentes, la Ley 24/2015 que entró en vigor el pasado 1 de abril de 2017.
Tal y como se comentó, esta Ley tiene como objetivo, por un lado aumentar la eficacia y la seguridad jurídica del sistema de patentes en nuestro país, así como armonizarlo internacionalmente a otros cuerpos legales como son el CPE o el PCT.
La razón de llevar a ahora la modificación legal después de 31 años (sobre la tardanza en actualizar la Ley, ver) se debe a las modificaciones que se han ido llevando a cabo en los últimos años en todo tipo de leyes que afectan al ámbito de las patentes, tanto las nacionales como las internacionales, la aparición del PLT, la modificación de la directiva sobre biotecnología, etc.
El cambio más significativo a que se hace referencia en esta nueva Ley es el del cambio procedimiento, puesto que se pasa de un sistema en el que se podía optar por una vía por medio de la cual se concedían patentes sin que cumplieran los requisitos básicos de novedad (el procedimiento general), a un sistema de concesión único en el que siempre se va a apreciar y tener en cuenta esa novedad, integrando la búsqueda mundial en la realización del examen previo.Del mismo modo, se tiene en cuenta la importancia en la reducción de plazos, pues no sólo se introduce la presentación de oposiciones en diferido (una vez concedida la patente), sino que, por parte de la Oficina se adquiere el compromiso de reducir lo máximo posible el traslado del expediente al solicitante.

Entre otras modificaciones, se establece la vista oral optativa (no obligatoria) para los casos de conflicto entre empresario y trabajador en las invenciones laborales, el uso del restablecimiento de derechos también para la reivindicación de prioridad, así como el establecimiento de un período adicional de dos meses más allá de los 12 que recoge el CUP para el caso de que no s haya presentado en el correspondiente plazo. Por otra parte se introduce en el procedimiento la revocación y la limitación de las reivindicaciones de las patentes, la opción de llevar a cabo una vista oral para tratar la patentabildad de la invención si ha habido impedimentos y el cambio del sistema de tasas, eliminándose el pago anticipado y añadiendo a la primera anualidad el pago del IET.

La segunda ponencia corrió a cargo de Aleix Pons, Director de Economía y Finanzas de la Fundación Cotec para la innovación. En esta charla se habló de la importancia de los intangibles a la hora de llevar a cabo la innovación y un adecuado desarrollo del país en cuestión. Se hizo referencia también a la importancia de la educación (Educar para innovar e innovar en educación) y de la importancia de la productividad. Se comentó la bajada en innovación sufrida por nuestro país, de entre un 30 y un 50% debida, sobre todo, a la cultura empresarial: empresas pequeñas y poco presencia de capital riesgo. A pesar del cambio tecnológico experimentado en los últimos tiempos, que requiere una formación continuada para estar al día.

El viernes tuvo lugar el último día del curso, con la presencia como ponentes de Inmaculada Redondo,Subdirectora del Departamento de Signos Distintivos de la OEPM y de Andy Ramos, Socio de Bardají y Honrado.
La primera de las intervenciones se centró en las novedades que introducirá la nueva normativa a aplicas a la marca de la Unión Europea, 2017/1001, que introducirá normas tanto sustantivas como de procedimiento, no por medio de la promulgación de una nueva norma sino mediante la adaptación. Se establece una legitimación amplia así como desaparece la diferencia entre marca notoria y renombrada, rompiendo así el principio de especialidad y se introduce una doble protección para las DOP e IGP. Se introduce la legitimación para oponerse también a los licenciatarios y se permite a la OEPM a declarar la nulidad de la marca. Desaparece como causa de nulidad la falta de legitimación
Esta norma entrará en vigor en 2019, salvo para la nulidad y la caducidad que lo hará en 2023.

Por último, Andy Ramos, experto en propiedad intelectual, se centró más en el registro de marcas y su relación con los nombres de dominio. Desde 2017 se aceptan todo tipo de gTLD (generica Top Level Domains: no sólo .com o .es,), y se habló del 
“typosquatting”, esto es, escribir mal el nombre de una página y que esto lleve a pensar que es oficial. del “cybersquatting” (la apropiación por terceros de nombres de dominio ajenos) y de una herramienta fundamental para la resolución de conflictos como es el “Uniform Rapid Suspension System”.
Hay que tener en cuenta que los nombres de dominio van a seer vitales para el posicionamiento de una empresa o negocio, de ahí la importancia de protegerlos cuanto antes, evitando futuros litigios (lo cual se recoge en nuestra Ley de Marcas donde se dice en su artículo 34.2 e) que la Marca se podrá: “Usar el signo en redes de comunicación telemá- ticas y como nombre de dominio”).
Tampoco se podrán achacar al propietario del “hosting” las irregularidades que afecten a las marcas en base a lio expuesto en la Ley 34/2002 de Servicios de la Información, si éstos no tienen conocimiento de qué es lo que se publica en la web, a pesar de que el artículo 41.3 de la citada Ley de Marcas ya habla de interponer acciones contra los intermediarios.

Por último se hizo referencia al uso de “bots” en determinadas web que sirven para inflar el precio de lo que se comercializa; de las estrategias que podrían llevarv a cabo las empresas para evitar perjuicios derivados de las infracciones y de los nuevos retos a los que el titular de la marca se enfrenta con la llegada o establecimiento de la era internet (Internet of Things, Big Data, Dark Data...).

miércoles, 9 de agosto de 2017

Curso UIMP-OEPM (Parte II)

Los pasados días 10 a 14 de julio (perdón por esta crónica tan atrasada en el tiempo) tuvo lugar en la sede de Santander en la UIMP, en el palacio de la Magdalena, el curso denominado “Patentes, marcas, diseños: Retos futuros”.
En este curso, que contó con grandes expertos en las áreas de los temas que se trataron así como de un representante de la Oficina Española de Patentes y Marcas, no la Directora General de la Oficina Española de Patentes y Marcas, por razones excusadas, per sí por parte de Pedro Cartagena como Vocal Asesor de la Unidad de Apoyo.
El segundo día contamos con María José de Concepción, Directora del Departamento de Patentes e Información Tecnológica de la OEPM y con Alejandro Puerto, Registrador de Propiedad Intelectual en la Oficina de Cultura y Turismo de la Comunidad de Madrid.

María José de Concepción nos habló de la importancia a nivel económico de los bienes intangibles: tanto patentes, como marcas y diseños industriales; los cuales suponen un acuerdo de explotación exclusiva con el Estado y que, como sabemos, pueden ser cedidos o licenciados a terceros o utilizados como aval en cualquier operación económica como ya sabemos; así como hizo referencia a la importancia de llevar a cabo una adecuada vigilancia tecnológica para evitar destruir la novedad de un derecho por medio de una divulgación previa al registro y la importancia de englobar la I+D+i con la actividad de transferencia tecnológica, la cual es de vital importancia para el desarrollo tecnológico y que, en ocasiones puede ser utilizada como alternativa a la inexistencia de inversión pública o privada, lo que supondría que una determinada tecnología pudiera no ser explotada. El registro de patentes nos daría una visión general de cuál es la situación socioeconómica del país en cuestión.
Será importante, asimismo, llevar a cabo una adecuada estrategia respecto de la creación llevada a cabo, pues la patente no siempre va a suponer la respuesta a la protección que se pretende dar a una creación, pues cabría considerarse la figura del modelo de utilidad en función de la importancia de la creación y cuál es la cantidad que su titular está dispuesto a invertir para protegerla o si fabricar el producto en sí o llevar a cabo una cesión o licencia como ya hemos comentado.
También se habló del diseño industrial, sus notas características y su protección dual por medio tanto de la propiedad industrial como del  derecho de autor (de la que hablamos aquí).

Por su parte, Alejandro Puerto, dedicó su ponencia a los derecho de autor recalcando el carácter potestativo de su registro que será utilizado fundamentalmente como prueba en caso de ser atacada por una obra idéntica (plagio). De este modo, se habló de cuáles son los requisitos para que una obra pueda ser objeto de protección por derechos de autor, momento en el que se hizo referencia  a casos concretos como el de la fotografía tomada por el simio, o la cada vez mayor iniciativa de registrar absolutamente todo como derechos de autor (las fotos de los platos de restaurantes de renombre o las faenas taurinas entre otros). el registrador también hizo referencia a internet y cómo esta herramienta había supuesto romper con las reglas del juego vigentes hasta ahora. La consulta en internet de una obra protegida o muchos de los usos sociales suponen una violación de los derechos de autor, mientras que la copia caché que se realiza por los ordenadores puede considerarse extranormativa y los enlaces a páginas web son legales. Lo que ocurre en la actualidad es que son los jueces están llevando a cabo esa legislación en base a los casos que van apareciendo.
A lo que se hizo referencia también es al desarrollo que se está llevando a cabo sobre una nueva Directiva europea sobre derechos de autor. Y, entre otras cosas, salieron a colación, por su importancia, las licencias Creative Commons en sus diversas modalidades.

El tercer día contamos con José Manuel Otero, Catedrático de Derecho Mercantil d la Universidad de Alcalá de Henares, cuya ponencia planteaba la pregunta sobre si habrá una nueva Directiva de la UE en materia de protección del Diseño.
Para hablar del Diseño, la primera aproximación que se hizo se refería a su amplitud debido a que esta figura engloba tanto características técnicas como estéticas y , a modo de ejemplo sólo es necesario acercarse a la Directiva europea que los reconoce y protege, en la cual ya aparecen tres definiciones referidas a la misma.
Lo que nos encontramos básicamente es la necesidad de que el diseño industrial cuente con su propia legislación reguladora pues se entiende que debe tener una legislación propiam lo suficientemente alejada del modelo de utilidad y de la que se aplica a los derechos de autor.
El principal motivo para la promulgación de las ahora vigentes normas sería la utilización de las piezas de recambio (aquí surgió un lobby que podría impedir la promulgación de esa nueva normativa) del fabricante del producto complejo principal, lo cual supone un problema al hablarse de un mercado que podría considerarse cautivo cuando, en realidad el uso de recambios que no procedan del fabricante original no supondría una menor calidad.

El segundo ponente del tercer día fue Antonio Monturiol, diseñador gráfico que nos ofreció la otra visión del Diseño Industrial, desde el punto de vista del creador.
El proceso de creación, según lo comentado, no estaría tan enfocado a las tendencias, aunque el cliente sí lo esté, sino más a cubrir las necesidades no satisfechas, a salvar los obstáculos industriales o al desarrollo del “packaging” de los productos. La tendencia actual sería la de hacer los diseños lo más intuitivos posible así como tratar de reproducir el producto de la forma más artesanal posible, en la medida en la que la producción en masa lo permita. 

miércoles, 2 de agosto de 2017

Curso UIMP-OEPM (Parte I)

Los pasados días 10 a 14 de julio (perdón por esta crónica tan atrasada en el tiempo) tuvo lugar en la sede de Santander en la UIMP, en el palacio de la Magdalena, el curso denominado “Patentes, marcas, diseños: Retos futuros”.
En este curso, que contó con grandes expertos en las áreas de los temas que se trataron así como de un representante de la Oficina Española de Patentes y Marcas, no la Directora General de la Oficina Española de Patentes y Marcas, por razones excusadas, per sí por parte de Pedro Cartagena como Vocal Asesor de la Unidad de Apoyo.

El primero de los días pudimos contar con Alberto Casado Vicepresidente de la Oficina Europea de Patentes que nos habló del futuro de la patente europea, tanto de la existente actualmente y de los activos con los que cuenta (es la segunda organización en tamaño tras la UE y cuenta con 4.300 examinadores y contar con financiación propia), además de ello, se está llevando a cabo un cambio en favor de áreas más actuales de la tecnología así como la inclusión en la patente europea de otros países no miembros de la UE, la reforma de la actual normativa europea de patentes. Se comentó también cómo Europa cuenta con el 50% de las patentes concedidas frente al 25% de EE.UU. lo que la convierte en un “hub” (un centro de concentración y distribución de la tecnología entre sus miembros) lo que redunda en un mayor volumen de negocio al tramitar la s licencias sobre solicitudes y patentes de que dispone (exportación e importación constantes) además de llevar a cabo la transferencia de tecnología para un refuerzo de la situación de Europa. Por otra parte, se dejó claro que el sistema europeo no sirve para el beneficio de las grandes empresas como se cree habitualmente sino que es también un servicio utilizado por las PYMES.
Con respecto a los retos a los que se enfrenta la OEP se destacó el crecimiento continuo de las solicitudes, el tratamiento de las solicitudes PCT (actualmente, la mayoría) y la ya comentada aparición de nuevas tecnologías lo que obliga a contar con examinadores expertos en los nuevos campos de la técnica o el seguimiento y posterior aumento de la productividad de los empleados según la cantidad de expedientes tramitados (performance), el establecimiento de bases de datos útiles y de fácil acceso, mantenimiento de los principios de calidad, coherencia y consistencia o la promulgación de acuerdos PPH. Todo ello sin olvidar la implantación de la patente unitaria (con el Brexit y el recurso alemán de inconstitucionalidad).

Ese mismo día Joao Negrão, Director del Departamento de Cooperación Internacional y Asuntos Jurídicos de la EUIPO, nos habló de la misma en todos los aspectos a los que, actualmente, se debía hacer hincapié.
De este modo, comentó el cambio normativo desde el Reglamento 40/94 a la ya vigente Directiva 2015/2436, recalcando que la ahora denominada EUIPO (antes OHIM) es la segunda oficina europea más grande, que está llevando a cabo labores de cooperación internacional así como destacar que la solicitud de la marca europea, aunque en un 75% proviene de la UE es compatible con otras protecciones. Por otra parte, comentó la necesidad de armonizar los efectos tanto a nivel nacional como comunitario.
A través de las distintas modificaciones que se llevaron a cabo en el sistema de la marca comunitaria se pretendió dar una mayor accesibilidad a los solicitantes y una mayor eficacia a los títulos emitidos.
Del mismo modo, Negrão hizo referencia a alguna de las modificaciones que la neva Directiva introduce en el sistema de la marca de la UE (antes denominada marca comunitaria) como los relativos a la representación, el establecimiento de una tasa por cada una de las clases de productos o servicios para los que se solicitaba la marca, la eliminación del requisito de representatividad (aparición de nuevas formas de marcas aceptadas por la oficina) o la puesta en marcha de un proyecto para la transposición de la directiva por medio de la comunicación de la EUIPO con las oficinas nacionales.

miércoles, 26 de julio de 2017

La expansión de una tecnología patentada


La aparición de una tecnología tan novedosa y relevante como la edición genética, de la que se dice que podría curar enfermedades, modificar el código genétivo e incluso modificar la especie humana y de la que ya hablamos aquí, estuvo y aún está envuelta en una gran controversia.
En un principio muchos fueron los investigadores (Doudna, Zhang...) que se atribuyeron la creación y desarrollo de esta revolucionaria tecnología consistente en la combinación del sistema CRISPR y la proteína Cas9.
Desde un principio y, dado que la reivindicación de la invención se hizo de forma simultánea por parte de todos los actores, no parecía muy justo que se concediera un derecho exclusivo de explotación a una sola persona con independencia de que pudiera cederla o licenciarla a una empresa o a una entidad que la desarrollara.

Desde hace un par de semanas, mientras se siguen aceptando patentes sobre esta tecnología, ha aparecido un anuncio por parte de la empresa MPEG LA, LLC (sociedad líder en la tramitación de licencias) a través del cual se creaba una plataforma de licencias conjuntas a la que multitud de desarrolladores se estaban sumando. El motivo es, como decimos, tratar de dar a la aparición de esta tecnología la importancia que merece y así evitar batallas legales sin fin que podrían poner en peligro su desarrollo, dotándola de una evolución lo más eficiente posible dando así lugar a que sea utilizada en todo su potencial.

El objetivo de la empresa sería el de dar el mayor acceso posible a esta tecnología lo que se traduciría en un beneficio por parte del mercado debido a que las partes interesadas tendrían acceso a todos los puntos de vista (de ahí que se sigan aceptando solicitudes de patentes sobre esta materia) que podrían determinar el futuro de la misma. Entre estas partes interesadas ya han respondido a la convocatoria el “Broad Institute” del Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT) y Harvard así como la Universidad Rockefeller. Desde la primera de las mencionadas entidades, que ya licencia la tecnología de forma no exclusiva para todas las solicitudes a excepción de las que tienen que ver con terapias para uso en seres humanos, apoyan la iniciativa y están convencidos del beneficio que la explotación y acceso conjunto del CRISPR-Cas9 puede tener para la sociedad en general. El beneficio que va a suponer la transparencia para todos aquellos investigadores será clave en el desarrollo tecnológico. La participación en este proyecto no conlleva ninguna obligación ni compromiso y sólo es necesaria la existencia de una patente viable.

Consorcio de patentes

Hasta el momento sólo se concebía esta modalidad de desarrollo tecnológico para el campo del cambio climático por tratarse de algo que era perjudicial y, por tanto, de interés para toda la humanidad. Las iniciativas de carácter colectivo y los mecanismos de colaboración que se ideaban para enfrentar, prevenir o adaptarse a este problema han dado lugar al desarrollo de medidas innovadoras a las que se dará una amplia difusión sirviendo de base para dar una respuesta lo suficientemente contundente para atajar el problema.


El desarrollo tecnológico entendido de este modo servirá para encontrar de la forma más rápida y equitativa posible la solución técnica adecuada a un problema técnico técnico de carácter físico material que actualmente, de una u otra forma, afecta a todo ser humano.

miércoles, 19 de julio de 2017

Marca tridimensional

Según nuestra Ley 17/2001 artículo 5.2.d) y, según lo establecido en el artículo 3 de la nueva Directiva 2015/2436, la cual ya no exige la representación gráfica de los signos para ser marca como un requisito fundamental del signo a registrar,  sino únicamente habla de la distintividad de los productos o servicios del signo respecto de los y de la representación del signo de forma clara y precisa; podrá registrarse como marca la forma del producto.

Existen numerosos productos que vemos en nuestro día a día que se manifiestan de este modo, adquiriendo una forma particular que los diferencia de otros productos que cumplen su misma función, haciéndolos más atractivos para los consumidores.
El caso más significativo que en estos momentos me viene a la cabeza es el de la tableta de chocolate de Toblerone caracterizada por tener forma de prisma triangular. Sin embargo, yendo un poco al detalle, el registro europeo de marcas (o lo que yo he podido encontrar) no tiene registrada como marca la forma del propio producto si no la de su envoltorio, la caja en la que la tableta está guardada; al contrario de lo que sí ocurre en el Reino Unido donde la tableta (que se inspira en el Monte Matterhorn, situado en los Alpes suizos) está registrada con el código WO0000000727788, reivindicando la prioridad (breve referencia a la prioridad aquí) de la oficina suiza en que originalmente se registró en el año 2000 con el número 469282.
Esto nos lleva a hablar de la importancia del registro de la forma del producto como tal y el registro de su embalaje por otra parte, lo cual generará un Derecho de Propiedad Intelectual distinto, pero igualmente valioso. Y sería en este último supuesto en el que también habría que hablar de la prohibición de registro como marcas de formas determinadas, pero eso es otro tema.

Sin apartarnos del amplio mundo de los snacks de chocolate a que pertenece éste del que venimos hablando, hace un par de meses nos llegaba la noticia de que el Tribunal de Apelación de Londres denegaba el recurso que Nestlè había presentado para que su tableta de chocolate Kit-Kat® fuera registrada como marca tridimensional en base a que se presenta (sin ningún tipo de diferencia en cuanto al empaquetado) en cuatro barras unidas que se pueden partirde forma individual.

Como en muchos supuestos se trataba de una batalla por controlar el mercado frente a sus competidores directos, en este caso la conocida marca inglesa Cadbury (propiedad del grupo Mondelez), que fue la principal opositora a que esa marca tridimensional se registrara como tal y tampoco ayudó a que se produjera el registro la existencia de una marca previa de origen noruego denominada “Kvikk Lunsj” prácticamente igual, ni la de otras tabletas similares en otros países que hacían que la forma que se pretendía registrar no fuera tan especial como podría pensarse en un primer momento. De nuevo, habría que acudir al público a través de estudios demográficos para que se pudiera obtener la protección en según que país puesto que, según alega Nestlè la marca tridimensional referida a la forma del producto ya se registró en países como Alemania, Francia, Canadá, Sudñafrica o Australia.


Aunque apropiadamente argumentada, la resolución del Tribunal de Apelación inglés podría dar lugar a la aparición de versiones del producto por parte de marcas de menor importancia (como las que se pueden encontrar sólo en algunos supermercados, ya que les pertenecen y sólo distribuyen en los mismos) que, si bien no infringirían ningún derecho, podrían contribuir a que esa marca que no se ha logrado proteger se diluyera al aparecer en muchos productos de origen comercial distinto.

miércoles, 12 de julio de 2017

El nuevo canon digital: más de lo mismo

Como ya se comentaba en entradas anteriores: aquí y aquí, el tema del canon digital es un tema espinoso que debe tratarse con la mayor delicadeza posible, la misma que debe utilizarse a la hora de transmitir a los ciudadanos el por qué de su aplicación.

Con respecto a este tema no hay prácticamente nada nuevo que decir, lo que se hace en esta ocasión es volver al sistema que ya existía hace unos años (tras haberse declarado como ilegal por el Tribunal Supremo): un modelo por medio del cual se gravaban con un pequeño añadido, todos aquéllos dispositivos que podían utilizarse, en teoría, no necesariamente de forma práctica, para reproducir obras realizadas por autores de forma original (películas, libros, etc.).
En definitiva, a lo que se vuelve con esta modificación de la Ley es a la arbitrariedad y a lo injusto que resulta suponer que toda persona que los adquiera los va a utilizar para infringir derechos reconocidos al correspondiente autor.

Pero existen, determinadas novedades con lo aprobado anteriormente; se incluyen excepciones de pago a  Administraciones públicas y las empresas  o profesionales: "personas jurídicas o físicas que actúen como consumidores finales, que justifiquen el destino exclusivamente profesional" de los equipos o soportes (lo que llega con 13 años de retraso, tal y como indica Javier de la Cueva, abogado especializado en propiedad intelectual).
Se evita, de este modo, la discrepancia que apuntaba el derecho europeo acerca de que con aquélla medida se gravaba tanto a particulares como a empresas y administraciones.

Vuelven a hacer aparición las entidades de gestión de derechos (recordemos que existe un número limitado de ellas en nuestro país: 8), dado que, por un lado, serán las encargadas de llevar a cabo los trámites para que se puedan gestionar las excepciones a las que nos referíamos y, por otra parte, porque se han recibido quejas respecto de la opacidad con que se gestionan estos derechos: no se sabe cuál es el volumen de ingresos que se reciben por este concepto: pero, de nuevo, es complicado hablar de cantidades en este sentido ya que, aunque este sistema se podría decir que se ajusta un poco más a la realidad, ésta nunca va a ser totalmente cuantificada al detalle, por lo que lo mínimo que se podría hacer es tener una aproximación lo más exacta posible de los ingresos que sí se conocen por parte del recaudador, en último término, el Ministerio de Cultura (el cual no parece dispuesto a hacer públicos esos datos).

Acerca de los dispositivos gravados, se puede apreciar la continuación con el modelo anterior también en el sentido de que se gravan dispositivos que si no lo están ya, pronto quedarán en desuso. No tiene mucho sentido aplicar el canon a CD`s o DVD`s cuando se están utilizando ya lo que podríamos definir como las herramientas de nueva generación, básicamente, plataformas de streaming que ya disponen de medios para evitar la piratería o uso ilícito de obras sin consentimiento del autor.


Vuelvo a dejar aquí la misma conclusión a la que ya hacía referencia en entradas anteriores, la cuantificación y gravamen de estos derechos es un asunto complicado, pero eso no es óbice para que se grave a todos los consumidores por acciones que legal o ilegalmente llevan a cabo otros.

miércoles, 5 de julio de 2017

Marca personal y marca de comercio

Cuando hacemos referencia a “Special K”, el público general piensa en los cereales de una determinada marca. Sin embargo, el caso a que hacemos referencia en esta entrada iría, en un principio, más allá de la violación de una marca registrada y que ha alcanzado una cierta notoriedad en su sector e, incluso, podríamos decir que un cierto renombre a nivel general.
Pero este caso concreto habla de la utilización de ese mismo término para definir a un tenista determinado, por lo que ya estaríamos hablando de una marca personal, es decir, un acrónimo o combinación determinada de números o letras que sirven para designar a una persona afamada (como es el caso de Cristieno Ronaldo y su CR7 sin ir más lejos). 

La ley nos habla de la prohibición relativa de registrar una marca cuando ésta se refiere a “El nombre, apellido, seudónimo o cualquier otro signo que para la generalidad del público identifique a una persona distinta del solicitante.” (artículo 9.1 b) Ley 17/2001, 5.4 b) Directiva 2015/2436). Sin embargo, no se refiere al caso contrario cuando se trata de un apodo que se va a utilizar por una persona determinada. Pero cuando ese apodo se trata de convertir en marca para la comercialización de productos, aunque no sean similares (aquí entraría la determinación de si una marca es notoria o renombrada según el país), es cuando entraríamos en un verdadero conflicto marcario.

Según informa el Washington Post, el apodo que sirve para identificar al tenista a que nos venimos refiriendo va a ser utilizado para la comercialización de ropa deportiva en Australia.

El devenir del caso es difícil de prever, sin embargo me asaltan un par de pensamientos de lo que podría ocurrir y de cómo debería tramitarse el caso:

1.- Entiendo que Kellog`s® no puede oponerse a que el tenista, Thanasi Kokkinakis, utilice ese apodo como marca personal, pues veo complicado que se induzca a error al consumidor en sentido alguno.
2.- La marca de vestuario deportivo no podrá ser registrada en Australia si Kellogs`s® prueba, tal y como dice el artículo referenciado, no sólo que la marca “Special K” es “un icono” en Australia sino que es renombrada, lo que haría que no entrara en juego el principio de especialidad (la marca impide el registro para clases de productos tanto más diferentes cuanto más conocida sea).

Como ya he dicho, hasta que no haya pronunciamiento judicial no tiene mucho sentido imaginar lo que podría pasar o no...pero hacer este tipo de cábalas, aunque inservibles, no son perjudiciales.

La marca personal

Este término se ha hecho bastante popular recientemente, sobre todo, en lo referido al ámbito laboral donde se entiende que hallar la forma de destacar lo máximo posible da una ventaja significativa sobre otros candidatos.
Del mismo modo, la marca personal dará a las personas afamadas un “plus” en el sentido de que pueden ser más fácilmente identificadas y podrán utilizar esa marca para distinguir (cuando proceda) los productos a los que presten su imagen.

Hay multitud de ejemplos de conflictos acerca de marcas que podríamos definir como personales entre ellos el de “Kylie”, un conflicto generado entre la cantante Kylie Minogue y la “celebrity” Kylie Jenner, la hermana pequeña de Kim Kardashian, definida esta última por un locutor de la BBC como “the most pointless celebrity ever” (la famosa más irrelevante de todos los tiempos).

miércoles, 28 de junio de 2017

Cuando la prohibición afecta sólo a una parte del Estado

Hace unos días conocíamos una noticia significativa para una determinada parte de este Estado plurinacional (utilizo esta expresión porque parece haberse puesto de moda, no quiero hacer sangre en ningún sentido) en el que vivimos.
Se trata del lanzamiento del nuevo modelo de la marca Hyundai al que han dado el nombre de “Kona”.

Para todo aquél que esté leyendo este blog desde fuera de Galicia es muy probable que esta palabra no le diga nada, pero para un “galego falante” sí. Analizando este signo desde su perspectiva fonética, no desde la transcripción literal tal cual, esta palabra tiene un concreto significado: “ el peyorativo término en gallego para referirse a la vagina” en palabras del autor del artículo de Faro de Vigo en el que salía la noticia.

Nuestra ley de marcas, Ley 17/2001, artículo 5.1 f), así como la Directiva comunitaria sobre la Marca Comunitaria, 2015/2436, artículo 4.1 f) cuyo Reglamento, 2017/1001, se hacía público hace dos viernes; indican la prohibición absoluta de registro de una marca (extensible a los nombres comerciales) que sean “contrarios a la Ley, al orden público o a las buenas costumbres.
Lo curioso de este caso en concreto es que el nombre se mantendrá tal cual es en todos los países en los que se comercialice salvo en aquéllos de habla lusa (países lusófonos) para los cuales se utilizara la denominación Kauai por proceder del nombre de unas islas de Hawaii.

El caso es curioso en nuestro país, puesto que el producto e comercializará en todo el Estado con ese nombre aunque pueda resultar malsonante en una parte del mismo. Es aquí donde podrían entrar, de nuevo, los estudios demoscópicos de los cuales ya hemos hablado en ocasiones anteriores, los cuales demostrarían, sin lugar a dudas, que no se podría denegar el registro de la marca sólo en una parte del Estado sino que se requeriría una parte del territorio bastante más extensa (por no decir la totalidad).

En definitiva, el coche se comercializará en nuestro país con ese nombre a pesar de que pueda incumplir la norma estatal sólo en parte del país, ello a pesar de que esa parte del país sea considerada una euroregión (Galicia-Norte de Portugal) con una historiaa y unas características muy similares y en la cual podrían aplicarse normas supranacionales.

Seat y, de nuevo, Galicia


La semana pasada se daba a conocer que la empresa Seat lanzarìa en 2018 un nuevo modelo de turismo, para el cual buscaba un nombre para bautizarlo como ya hizo anteriormente (Toledo, Córdoba...). Uno de esos nombres elegidos fue el de Arosa, que en gallego sería Arousa pero, del mismo modo había ocurrido con una ciudad catalana y, dado que la comercialización se hacía para todo el Estado el nombre a utilizar debía ser el nombre en castellano, lo cual no sentó nada bien a los arousanos.

miércoles, 21 de junio de 2017

Imagine by Yoko Ono

Para todos los nacidos una vez los Beatles estaban ya disueltos como grupo podemos quedarnos con una serie de hitos o momentos que se han convertido en clásicos de nuestra era. Entre ellos el gran tirón mediático que tuvo el grupo desde su formación en los años 60, todas y cada una de las canciones, ahora convertidas en clásicos y, por supuesto, los momentos más controvertidos que se produjeron a lo largo de la vida del grupo y en años posteriores.
La disolución del grupo, tan sólo 14 años después de su formación, cuando todavía se entendía que estaban en un momento relevante, se produjo por desavenencias entre sus cuatro miembros produciéndose la misma de forma efectiva una vez John Lennon firmara la documentación que llevaría a esa disolución en 1974.

A pesar de que la ruptura se debió, oficialmente a desavenencias entre los miembros de la banda, siempre fue achacada a la entrada en la vida de John Lennon de la ahora artista conceptual Yoko Ono, que dio lugar a que éste abandonara el grupo para establecerse en solitario. Desde que se disolvió el grupo John Lennon se dedicó a la composición de grandes temas como el archiconocido “Imagine”, tema que se empleó como canto a la paz y a la libertad (y así aparece reflejado en el lugar en el que el cantante está recordado en Central Park, en nueva York, frente a las Torres Dakota, donde fue asesinado).
Desde el principio se entendió que la canción era de Lennon, pero la semana pasada la japonesa daba a conocer una grabación en la que el propio Lennon reconocía y atribuía la coautoría del tema “Imagine”, terminando con es a creencia, lo cual el cantante atribuyó al machismo imperante en esa época.

El hecho de que ahora se tenga en cuenta a los dos como autores de la canción da lugar a importantes consideraciones en lo que a derechos de autor se refiere.
El artículo 7 de nuestro TRLPI (Ley de Propiedad Intelectual), se refiere a una obra creada por varios autores como una obra en colaboración de cuyos derechos se beneficiarán todas las partes que hayan colaborado en su elaboración.
La cuestión ahora es, por un lado, tras el cambio de consideración de la obra de individual a obra en colaboración, determinar qué cantidad en concepto de royalties correspondería a Yoko Ono teniendo en cuenta lo que se ha originado en estos casi 50 años (el tema es de 1971), las licencias y permisos otorgados sobre la misma para adaptaciones, versiones y demás.

Pero también habría que atender el tema de la entrada de la obra en el dominio público. Como se ha comentado en otras entradas de este blog, tal y como establece la Ley, que la canción pueda ser utilizada por cualquier persona, sin tener que responder ante el autor mediante el pago de royalties o el establecimiento de una licencia que permita su uso, se contará 70 años a partir del día 1 de enero del año siguiente al de la muerte de su autor.
Siguiendo con la consideración antigua, de que Lennon fuese el único autor de la obra, el derecho le correspondería a sus legítimos herederos hasta el 1 de enero de 2061, fecha en la que se cumplen esos 70 años del asesinato del artista, en diciembre de 1980.

Sin embargo, la inclusión de Yoko Ono como coautora hace que la canción no entre a formar parte del dominio público hasta el 1 de enero del año siguiente a que se cumplan 70 años desde el fallecimiento de ésta, por ser la última superviviente,

Quizás esta última no sea la mayor preocupación que se debería tener presente, como la referente a la cuantía a la que el estudio que comercializó la obra durante todos estos años debería abonar a la recién descubierta coautora.